Día de la Salud Mental: "Una vida no cabe en un diagnóstico"

El texto artístico de una acompañante terapéutica, sobre la vivencia dentro de los manicomios.

PALABRAS Por: Rossana Longo 10 de octubre de 2020
salud mental
Día Mundial de la Salud Mental. Foto: Pinterest

Hoy  es el Día mundial de la Salud Mental. En ese contexto, la Acompañante Terapéutica Marisol Salvador difundió un texto llamado "La voz de Marthita", escrito por ella misma cuándo ingresó en la sala  Barros Hurtado del Hospital Manicomio Dr. A. Korn de Melchor Romero (La Plata), Pcia. de Bs.As.

¿Y si te calzás en mis zapatos? Cuando pases un día en el manicomio , como yo, te darás cuenta que es la soledad infinita. El manicomio cambia mi nombre por un número, y con suerte me deja mi supuesto apellido, el que figura en el DNI,  el que contaba parte de mi historia.

Esas frías paredes tienen las mismas manchas desde hace años. Sólo se oscurecen cada vez más. Tu subjetividad es aplastada, anulada, ya no sos dueño de vos ni de nada. Sos como un errante vagabundo, perdido en este mundo...

¿Te imaginarías años acá? Te dicen a qué hora bañarte, a qué hora acostarte, a qué hora comer comer. Te dan un pucho, con suerte dos. Te dicen que es tu casa momentáneamente, pero ese tiempo finito acabó: Alguien te depostió acá. "Por tus crisis",  dicen pero nadie piensa en mi padecer

Las noches son frías, aunque hiciera calor. Porque mi alma y cuerpo están congelados, encerrados, mustios, acá.

Cuando te vas a veces te saludo, otras pienso "Se va a su casa con su familia, recibirá besos, abrazos caricias... Y yo solo recibo retos, órdenes y muchas pastillas".

Mi cuerpo está tan medicado que el dolor pasa por otro lado. Cuándo abrís la puerta y te veo sonriente supongo que pasaste una hermosa noche en familia. En cambio yo solo tengo un pucho, la pava y el mate.

Y un suspiro de dolor me envuelve. Cada tanto hay  miles de voces en mi cabeza, ideas que no son buenas consejeras, un alma que no merece el cautiverio, un cuerpo dolorido y errante. Un fantasma que quiere huir del encierro.

¿Vio las noticias? Me hablan del virus. Leo el slogan "quedate en casa". Claro que yo me quedo, no me queda otra, no tengo elección, me quedo siempre entre estas paredes, que a veces creo, que serán m tumba,

Una vida no cabe en un diagnóstico. Un vida muere lentamente en ese manicomio.

Para vos